- Señora Pomfrey... - Kyran y Cloe sacan las cabezas por el marco de la puerta del despacho de la enfermera.
Levanta la mirada de unos informes y abre los ojos de par en par.
- ¿Qué hacéis fuera de la cama? ¡Y descalzos! ¡Vamos, fuera de aquí! - Se levanta gritando de la silla y haciendo aspavientos con las manos para que se vayan directos de nuevo a la enfermería.
- Por favor, señora Pomfrey, déjenos ponerlo, sólo un ratito... - suplica Kyran con su carita de ángel, caminando hacia atrás hablando hacia Pomfrey.
- Lo pondremos muy bajo, por favor... - ruega Cloe también.
Pomfrey, ya muy cansada que durante tres días hayan estado atosigándola con el mismo tema, cede.
- Sólo un rato y si lo escucho desde aquí, ¡ya me podréis suplicar durante siglos que no lo volveréis a ver! - Les apunta con el dedo con expresión severa. - ¡Y ahora a la cama! - Y se va de nuevo al despacho habiéndolos dejado frente la gran puerta de la enfermería.
Los dos entran y Kyran cierra la puerta tras de si. Cloe la asegura y la hechiza para que no se oiga nada desde exterior.
- ¡SEH! - Ambos chocan sus manos, muy sonrientes y triunfantes. Cloe hace aparecer el gramófono, y lo coloca sobre su mesita de noche.
- ¡Vale, va! ¿Qué ponemos? - Pregunta Kyran emocionado. - ¿Tú primero?
- Venga. - Cloe se pone a pensar entre su repertorio musical.
- Una marchosilla, ¿eh?
- Sí, sí. - Cloe frunce el entrecejo. Piensa... - ¡Ah! Ya lo sé. - Apunta la varita hacia el aparato, pensando en la canción y aparece un disco de vinilo y la música empieza a sonar.
- Oh... - Kyran sonríe y comienza a moverse. - Buenísima... yo hago la voz lenta. Va. - Se aclara la voz, espera a que comience y canta - I lost at love before... Got mad and closed the dooooor, but you said try, just once more.
- I chose you for the one, now we're having so much fun, you treated me so kind - canta Cloe bailando por la enfermería y mirando a Kyran - I'm about to lose my mind - se pone las manos en la cabeza - you made me so very happy, I'm so glad you came into my lifeeeeeeeee - alarga la última palabra. Las trompetas lo envuelven todo de jazz.
- The others were untrue, but when it came to loving you - Kyran le mira intensamente - I'd spend my whole life with you.
- 'Cause you came and you took control - Cloe mueve los hombros y cierra los ojos - you touched my very soul - Se pone la mano en el pecho. - You always showed me that loving you is where it's at, you made me so very happy, I'm so glad you came into my lifeeeeeeee - Se acerca a él y le acaricia el pijama. - Thank you, baby. Yeaaah, yeaaaaaah.
- I love you so much, you see - Kyran se arrodilla frente a Cloe con cara suplicante. - You're even in my dreams, I can hear you, babe - le coge de la mano - I can hear you callin' me, I'm so in love with you - la señala - all I ever want to do is... Thank you babe, thank you babe... - le besa en la mano sonriendo.
Y con la música de fondo se ponen a bailar moviendo los hombros rítmicamente, y mirándose fijamente, poniendo caras sensuales y morros.
- Oh, baby... - dice Cloe con voz ronca.
- Muñeca... - le mira levantando la ceja y guiñándole un ojo.
Cuando acaba la canción, Kyran apunta hacia el gramófono y la música de los 70 rodea la sala con un remolino gobernado por un bajo y una guitarra eléctrica que dan compás al comienzo de la canción.
Cloe sonríe complacida.
Las trompetas le dan paso a ella.
- Do you remember the 21st night of September? Love was changing the minds of pretenders, while chasing the clouds awaaaaaaay - canta casi en voz baja.
- Our hearts were ringing, in the key that our souls were singing. As we danced in the night, remember how the stars stole the night awaaaay... - canta Kyran haciendo un deje de voz.
- Baaaa de yaaaaa, say do you remember - Cloe sube dos tonos su voz.
- Baaaa de yaaaaa, dancing in September - Kyran hace lo mismo.
- Baaaa de yaaaaa, never was a cloudy daaaaay - Cantan juntos. - Baruru, baruru, baruru, baruru, baruru, baruru, baruru, baruru, baruru, baruru, baruraaa, yeah... My thoughts are with you holding hands with your heart to see you only blue talk and love - Cloe va haciendo vueltas en torno a Kyran - remember how we knew love was here to staaaay.
- Now December found the love that we shared in September. - Kyran corre hacia la cama más próxima. - Only blue talk and love, remember the true love we share todaaaaaaay-ay! - Kyran siente la música y termina la frase subido a la cama con los brazos alzados.
- Baaaa de yaaaaa, say do you remember - Cloe sube la voz.
- Oh, oh, yeaaah - Kyran hace la segunda voz.
Y continúan ellos dos con el ritmo frenético de la música, subidos ambos en las camas y saltando, sonriendo, gritando, olvidándose de dónde están, dejando atrás sus enfermedades, y sobre todo, arriconando los miedos que acechan el castillo.
Al acabar la canción, bajan de las camas.
- Qué desastre... - Cloe, sonriente, se pone la mano en la cabeza, respirando entrecortadamente, mientras mira las camas.
- Venga, va, ¡otra! - le pide Kyran.
- Me toca a mí, a ver... - piensa durante unos segundos y la encuentra, al fondo de su archivo musical, deseando salir a escena. - Prepárate, nene. - Con la varita, toca el gramófono y se pone de nuevo en movimiento.
- ¡UAAAAHHHHHH!¡SÍ!
Freddy Mercury canta las primeras notas... Los dos escuchan atentos. Cloe coge la sábana que cubre su cama y se la pone a modo de capa. Kyran hace lo mismo con la suya. Ella hace un conjuro para oscurecer la sala y ésta se llena de una especie de estrellas que centellean como luciérnagas al ritmo de la música.
- Esto va a molar... - susurra Kyran emocionado mirando el espectacular escenario.
- So don't stop me noooow... DON'T stop me now - Cantan los dos, excitados. - 'Cause I'm having a good time, having a good time.
- I'm a shooting star leaping through the skyyyyy, like a tiger defying the laws of gravityyyy, I'm a racing car passing by like Lady Godiva, I'm gonna go go go there's no stopping meeeeee - Cloe canta y baila con su capa improvisada por toda la habitación oscurecida y sólo iluminada por las estrellas de destellos multicolores, inyectada de rock. - I'm burning through the sky, yeah, two hundred degrees that's why they call me Mr. Fahrenheeeiiit, I'm travelling at the speed of liiiiight, I wanna make a supersonic man out of youuuuuuu - señala a Kyran.
- Don't stop me now - canta Kyran - I'm having such a good time, I'm having a ball - canta Cloe - Don't stop me noooow - le sigue Kyran - If you wanna have a good time, just give me a call - Cloe se pone la mano derecha en la oreja a modo de teléfono. - Don't stop me now, 'cause I'm having a good time, don't stop me now, yes I'm having a good time, I don't wanna stop at aaaaaaaall, yeah.
- I'm a rocket ship on my way to Maaaaaars on a collision course, I am a satellite, I'm out of control - Kyran simula tocar una guitarra - I'm a sex machine ready to reload - Mira a Cloe con ojos pícaros. - Like an atom bomb about to oh oh oh oh oh explooooode! - Cantan ambos. - I'm burning through the sky, yeah, two hundred degrees that's why they call me Mr. Fahrenheeeit, I'm travelling at the speed of liiiight, I wanna make a supersonic woman of you - Kyran señala a Cloe.
Los dos se preparan, en medio de la sala, con un foco de luz sólo para ellos, hecho con magia. Con los coros de fondo.
- Don't stop me don't stop me don't stop me.
- HEY HEY HEY! - Cloe grita.
- Don't stop me don't stop me ooh ooh ooh!
- I LIKE IT! - Kyran mueve la capa con los dos brazos mientras mira a Cloe con expresión rockera y la lengua fuera.
- Don't stop me don't stop me.
- Have a good time good time - Cantan los dos juntos, asintiendo.
- Don't stop me don't stop me.
- OOOOOOHHHHHH! - Cloe y Kyran salen corriendo hace cualquier parte para sentir la adrenalina musical que les envenena el cerebro y todo el cuerpo. Y el sonido de la guitarra eléctrica lo recorre todo, haciéndoles bailar hasta el infinito y experimentando una excitación máxima.
- I don't wanna stop at AAAAAAAALL - Los dos se estiran en el suelo, exhaustos y casi afónicos. Cloe hace una mueca de cansancio.
- Da da da daaaa, buf, no puedo más. - Cloe cierra los ojos y respira a bocanadas.
- Te has pasado... - Kyran tose intentando recuperar el aliento.
- ¡Qué tío! - Exclama ella indignada con una sonrisa en los labios. Ambos están un rato en silencio, mientras sus respiraciones se acompasan y comienzan a notar el suelo frío. Cloe tapa a Kyran y a ella misma con la sábana. Se miran. Sonríen, se entienden perfectamente.
De pronto, Kyran recuerda una cosa y la cara se le ilumina.
- El baile de Navidad - susurra. - Es de aquí nada.
- Es verdad, ya ni me acordaba... Aunque - Hace una pausa interrogante. - ¿Tú crees que nos van a dejar ir? Por cómo estamos, digo. - Y su mirada se fija en las heridas de Kyran y en sus propios moratones.
- Ni idea, no sé..., ¡pero espero que sí! Tengo muchas ganas de ir. A ver qué banda traerán este año.
Se miran el uno al otro con intensidad, como si tuvieran algo en la punta de la lengua pero sin quererlo decir. Para cortar ese instante tenso, Cloe se levanta, se acicala el pelo, hace desaparecer el hechizo de oscuridad y se va a hacer las camas. La sala se ilumina por completo de luz solar.
- ¿Por qué no lo haces con la varita? - Le pregunta Kyran desde el suelo.
- Nah, estoy acostumbrada a hacerlo así. - Kyran se queda más fascinado aún...
- Te ayudo - y éste también se pone en pie, y le echa una mano con las mantas de las camas del fondo de la enfermería. - Voy a poner algo de música de fondo, ¿vale? - Le sonríe. Con un movimiento de varita, se pone de nuevo en funcionamiento y Nat King Cole comienza a cantar.
- You are mine... Haven't I told you so? You are mine, even the angels know...
- Ésta es preciosa - murmura Cloe mientras mete una sábana en los bajos de la cama. El sonido del jazz la ablanda por completo y se deja llevar por las dulces palabras del maestro.
- ¿Quieres bailar? - Kyran le tiende la mano, ligeramente sonrojado.
- Tonto - Cloe hace una bajada de párpados espectacular, mientras sonríe abiertamente. - Claro. - Deja lo que está haciendo y se colocan en el centro de la sala.
Kyran le coge la mano derecha y pasa su otra mano por la cintura de ella, Cloe pone su mano izquierda en el hombro del chico, se acercan más y comienzan a bailar lentamente.
Se observan silenciosamente, cara frente a cara, escudriñando en sus almas, reconociendo que son muy parecidos, sí, y que el destino ha hecho que se conozcan en una de las situaciones más extrañas de la vida, pero que, al fin y al cabo, saben que el tiempo no podrá borrar las interminables noches charlando hasta altas horas de la madrugada y tampoco las partidas de gobstones explosivos riendo como hienas bajo el sol de media tarde.
- Estás muy pálido... - Ella le acaricia su hombro izquierdo mientras van a paso ligero. - ¿Seguro que quieres hacerlo ahora? Aún hay tiempo de sobras y estoy segura que te dirá que sí. - Sonríe.
Él suspira con pesadez, tiene el estómago revuelto, lleno de sensaciones que no puede organizar, siente que le arde como nunca. Casi le marea.
- Es la primera vez que se lo pido a una chica, y encima es ella. Ella. - Traga saliva.
- Tranquilo, todo saldrá bien.
Sus pasos retumban en el pasillo del tercer piso.
- Es tan especial... Tal vez debería esperar, como dices tú. Todavía tiene para días allí. - El chico se detiene y la mira con cara suplicante. Se gira hacia la dirección opuesta. - No, no puedo. Se me secará la garganta, la voz se me irá y me quedaré delante de ella sin saber qué hacer, como un auténtico imbécil. No puedo. - Comienza a caminar hacia las escaleras. Ella le observa estupefacta y con la boca medio abierta. - Y además... Sí, seguro que alguien se lo habrá pedido ya, y no quiero hacer el paripé delante de ella, no, no... Y que no, me va a rechazar, me dirá lo típico "Somos amigos" - Éste pone voz de chica. - Sé que ella no siente lo mismo por mí que yo por ella, sé que no tengo ninguna oportunidad, y que
- ¡ERIK! ¡Basta! Que no le vas a pedir en matrimonio. - Tiene los ojos fuera de sus órbitas y las manos en las sienes, en señal de asombro supremo. - Sólo es ir al Baile con ella. - Lo dice muy lentamente, haciendo pausas entre las palabras. - Por Merlín... - Respira profundamente. Coge a Erik por el codo y lo redirige hacia la dirección a la que iban. - Ahora seguimos andando hasta la enfermería, abrimos la puerta, le decimos buenos días, te pones frente a ella y se lo pides, ¿vale?
- Ah
- No, nada de ai, me da mucha vergüenza. Que estás muy nenaza últimamente con este tema. No pasa nada, es Cloe. Y en el remoto caso que no fuera contigo, va a estar en el Gran Comedor como todo el mundo y estarás con ella.
- Yo
- Ya sé que todo este ritual tiene su significado. - Nelly le vuelve a interrumpir. - Lo sé. Pero tranquilízate, no es el fin del mundo. Sé... - Intenta buscar las palabras. - Sé que es muy emocionante que ahora hayáis estrechado lazos entre vosotros, aunque haya sido en esta situación tan horrible. Es genial que ahora seais más amigos y os vayáis conociendo, y descubriéndole más cosillas, irla a ver cada día, hacerle sonreír... Sé que todo eso es fantástico y es lo que más estabas deseando en este mundo, y que el baile de Navidad es el momento culminante para besarla o pedirle para salir... Pero en el caso de que ese momento no llegara, nadie te podrá negar esa fuerza de voluntad que tienes con ella, que has sido el chico que más ha querido y adorado a Cloe. Nadie te quitará ese puesto. - Le coge de la mano y le guiña un ojo. Erik, sin pensarlo, abraza a Nelly con fuerza.
- Gracias... - Se pone erguido de nuevo. - Vale, vamos a allá, con un par. - Y los dos se dirigen hacia el acto final.
Kyran y Cloe siguen bailando, dando vueltas por toda la habitación, cegados por la hipnótica melodía de jazz que mueve sus cuerpos, cercanos el uno del otro, aunque cada uno está a años luz de la enfermería; la música les empapa la mente de momentos románticos escenificados, remotos en sus cabezas, que sólo salen a la superfície cuando escuchan ese tipo de canciones, que les ablandan el corazón y les hacen soñar con noches bajo las estrellas al lado de la persona deseada y acercamientos lentos de labios, alargando el instante de placer, como en las películas muggle antiguas.
- Se te cae la baba, Cloe. - Kyran intenta contener la risa.
- ¿Y tú qué? Que no sé si pensar que es tu varita o es que estás muy contento de verme. - Alza la ceja. Se miran y rompen en carcajadas. Se separan. Cloe se tapa la boca con la mano y Kyran, muy sonrojado, le pega en la cabeza con la almohada más cercana.
- Ja, ja, ja, ja... ji, ji, ji... Cómo te has puesto... Aiiii... - Cloe se apoya sobre una de las camas mientras ríe.
Erik intenta abrir la puerta.
- Está cerrada por dentro. - De pronto, una sensación desagradable le invade el cerebro. - ¡¡¿¿Habrá pasado algo??!! - Coge el pomo de la puerta y lo fuerza para abrirla.
- Escucha... - Nelly acerca su oreja derecha a la puerta. - Están... escuchando música. Er... no creo que les pase nada grave. - Sonríe. - Veamos cómo Cloe ha cerrado la puerta. - Saca su varita del bolsillo interior de su túnica y comienza a probar hechizos.
- Cloe... ¿Qué tienes pensado ponerte para el Baile?
- ¡Alohomora! - grita Nelly por quinta vez, pero nada, no se abre.
- Usa bombarda - propone Erik.
- ¿Estás loco? ¿Quieres que Pomfrey nos destierre de por vida?
- No lo sé aún, pero supongo que un vestido largo, de palabra de honor... Son los que más me gustan. Tal vez de tonos amarillos, o a lo mejor, verde. El año pasado fui de azul.
- ¿Qué tal si probamos con llamarlos desde aquí fuera?
- ¿Qué tal si le meto un vociferador a Cloe por el culo para que abra esta MALDITA PUERTA? - A Nelly se le hincha la vena de la frente.
- ¿Y tú, Kyran?
- Yo me pondré mi chaqueta de destellos de fénix, como cada año. Me da suerte.
- ¡CLOE! ¡ABRE LA PUERTA! - Nelly comienza a rabiar, dándole golpes a la puerta con los puños.
- Tal vez haya puesto una contraseña...? - Erik hace que a Nelly se le ilumina la cara.
- ¿Suerte? ¿Acaso la utilizas de anzuelo para chicas?
- Piensa en algo, lo que más le gusta a Cloe. Se lo decimos a la puerta, o al picaporte... y se abrirá, hemos de suponer. - Adivina Erik.
- Vale, venga. Pensemos. - Nelly dice lo primero que se le viene por la cabeza. - Piano. - Nada. - Vainilla. Merodear. Erm... ¡chocolate! ¿No? Cotillear. Zumo de calabaza. El invierno. Hogsmeade. Zonko. Pociones. Herbología. Hufflepuff. Joder..., nada.
- Déjame a mí. - Erik se inclina delante del picaporte. - Las cocinas de Hogwarts. Magdalenas. Sala de los Menesteres. Biblioteca. Quidditch. Gobstones explosivos. Leer. Escoba. Lago. Argh, no sé... - Erik se desquicia.
- Veamos... Esa mente retorcida de Cloe, ¿qué habrá podido...? Cloe Julie Whilmshire.
- ¿Julie?
- Sí, es su segundo nombre. - Erik se queda alucinado. Nelly sigue concentrada. - Probemos nombres... Nelly. Erik. Thomas. Lukas. Annie. Josh. Liam. Adam. Tracy. ¿Kyran? ¡Clarice! - La cerradura se mueve ligeramente. - ¡Sí! ¡Soy un as! - Ésta sonríe dando palmaditas.
- Algo así. - Le responde él. - Estaba pensando, Cloe, que como ninguno de los
- ¡Clarice, tiene que ser algo de Clarice! - Le grita Nelly a Erik con urgencia. - Mmmm... argh, venga, piensa...
- Yo no sé mucho de su hermana... - Erik baja la cabeza en señal de impotencia.
- Vamos a ver, concentración... Ooommmmmm... - Nelly cierra los ojos y rebusca entre la historia de Cloe y Clarice.
- ... ninguno de los dos tiene aún
- Navidad del 2016. Hospital. Papá, mamá y Michael. Fiebre de dragón. Clarice tocando el piano. Pulsera con la nota musical.
- ... aún no tenemos pareja
Entonces Nelly cae de bruces, lo tiene. Tiene la contraseña. Mira a Erik y dice con firmeza.
- El libro de la selva.
La cerradura hace el clic distintivo de cuando está abierto, y en efecto, la puerta se abre y los dos empujan las pesadas puertas para entrar. Comienzan a ver a los dos pacientes charlando cerca de la cama de Cloe. Erik sonríe. Música romántica le da un toque gracioso a lo que está a punto de ocurrir.
- ¿Te gustaría ir al Baile conmigo? - Le pregunta Kyran a Cloe tendiéndole la mano.
Cloe le mira fijamente, hacia la mano y a él, y con emoción contenida, responde.
Erik y Nelly se han quedado petrificados ante la escena, esperando también una respuesta con el corazón en un puño. Él, que sea un no rotundo, y ella, que a Erik no le duela mucho.
- Sí. Mucho. - Cloe le coge la mano, y Kyran estira de ella y le da una vuelta, muy sonrientes los dos.
Erik palidece de pronto, se le resecan los ojos y el corazón se le estruja como si alguien tratara de exprimírselo como a un trozo de naranja.
Nadie te quitará ese puesto.
Ahora tiene la extraña sensación de que ya se lo han arrebatado.
Levanta la mirada de unos informes y abre los ojos de par en par.
- ¿Qué hacéis fuera de la cama? ¡Y descalzos! ¡Vamos, fuera de aquí! - Se levanta gritando de la silla y haciendo aspavientos con las manos para que se vayan directos de nuevo a la enfermería.
- Por favor, señora Pomfrey, déjenos ponerlo, sólo un ratito... - suplica Kyran con su carita de ángel, caminando hacia atrás hablando hacia Pomfrey.
- Lo pondremos muy bajo, por favor... - ruega Cloe también.
Pomfrey, ya muy cansada que durante tres días hayan estado atosigándola con el mismo tema, cede.
- Sólo un rato y si lo escucho desde aquí, ¡ya me podréis suplicar durante siglos que no lo volveréis a ver! - Les apunta con el dedo con expresión severa. - ¡Y ahora a la cama! - Y se va de nuevo al despacho habiéndolos dejado frente la gran puerta de la enfermería.
Los dos entran y Kyran cierra la puerta tras de si. Cloe la asegura y la hechiza para que no se oiga nada desde exterior.
- ¡SEH! - Ambos chocan sus manos, muy sonrientes y triunfantes. Cloe hace aparecer el gramófono, y lo coloca sobre su mesita de noche.
- ¡Vale, va! ¿Qué ponemos? - Pregunta Kyran emocionado. - ¿Tú primero?
- Venga. - Cloe se pone a pensar entre su repertorio musical.
- Una marchosilla, ¿eh?
- Sí, sí. - Cloe frunce el entrecejo. Piensa... - ¡Ah! Ya lo sé. - Apunta la varita hacia el aparato, pensando en la canción y aparece un disco de vinilo y la música empieza a sonar.
- Oh... - Kyran sonríe y comienza a moverse. - Buenísima... yo hago la voz lenta. Va. - Se aclara la voz, espera a que comience y canta - I lost at love before... Got mad and closed the dooooor, but you said try, just once more.
- I chose you for the one, now we're having so much fun, you treated me so kind - canta Cloe bailando por la enfermería y mirando a Kyran - I'm about to lose my mind - se pone las manos en la cabeza - you made me so very happy, I'm so glad you came into my lifeeeeeeeee - alarga la última palabra. Las trompetas lo envuelven todo de jazz.
- The others were untrue, but when it came to loving you - Kyran le mira intensamente - I'd spend my whole life with you.
- 'Cause you came and you took control - Cloe mueve los hombros y cierra los ojos - you touched my very soul - Se pone la mano en el pecho. - You always showed me that loving you is where it's at, you made me so very happy, I'm so glad you came into my lifeeeeeeee - Se acerca a él y le acaricia el pijama. - Thank you, baby. Yeaaah, yeaaaaaah.
- I love you so much, you see - Kyran se arrodilla frente a Cloe con cara suplicante. - You're even in my dreams, I can hear you, babe - le coge de la mano - I can hear you callin' me, I'm so in love with you - la señala - all I ever want to do is... Thank you babe, thank you babe... - le besa en la mano sonriendo.
Y con la música de fondo se ponen a bailar moviendo los hombros rítmicamente, y mirándose fijamente, poniendo caras sensuales y morros.
- Oh, baby... - dice Cloe con voz ronca.
- Muñeca... - le mira levantando la ceja y guiñándole un ojo.
Cuando acaba la canción, Kyran apunta hacia el gramófono y la música de los 70 rodea la sala con un remolino gobernado por un bajo y una guitarra eléctrica que dan compás al comienzo de la canción.
Cloe sonríe complacida.
Las trompetas le dan paso a ella.
- Do you remember the 21st night of September? Love was changing the minds of pretenders, while chasing the clouds awaaaaaaay - canta casi en voz baja.
- Our hearts were ringing, in the key that our souls were singing. As we danced in the night, remember how the stars stole the night awaaaay... - canta Kyran haciendo un deje de voz.
- Baaaa de yaaaaa, say do you remember - Cloe sube dos tonos su voz.
- Baaaa de yaaaaa, dancing in September - Kyran hace lo mismo.
- Baaaa de yaaaaa, never was a cloudy daaaaay - Cantan juntos. - Baruru, baruru, baruru, baruru, baruru, baruru, baruru, baruru, baruru, baruru, baruraaa, yeah... My thoughts are with you holding hands with your heart to see you only blue talk and love - Cloe va haciendo vueltas en torno a Kyran - remember how we knew love was here to staaaay.
- Now December found the love that we shared in September. - Kyran corre hacia la cama más próxima. - Only blue talk and love, remember the true love we share todaaaaaaay-ay! - Kyran siente la música y termina la frase subido a la cama con los brazos alzados.
- Baaaa de yaaaaa, say do you remember - Cloe sube la voz.
- Oh, oh, yeaaah - Kyran hace la segunda voz.
Y continúan ellos dos con el ritmo frenético de la música, subidos ambos en las camas y saltando, sonriendo, gritando, olvidándose de dónde están, dejando atrás sus enfermedades, y sobre todo, arriconando los miedos que acechan el castillo.
Al acabar la canción, bajan de las camas.
- Qué desastre... - Cloe, sonriente, se pone la mano en la cabeza, respirando entrecortadamente, mientras mira las camas.
- Venga, va, ¡otra! - le pide Kyran.
- Me toca a mí, a ver... - piensa durante unos segundos y la encuentra, al fondo de su archivo musical, deseando salir a escena. - Prepárate, nene. - Con la varita, toca el gramófono y se pone de nuevo en movimiento.
- ¡UAAAAHHHHHH!¡SÍ!
Freddy Mercury canta las primeras notas... Los dos escuchan atentos. Cloe coge la sábana que cubre su cama y se la pone a modo de capa. Kyran hace lo mismo con la suya. Ella hace un conjuro para oscurecer la sala y ésta se llena de una especie de estrellas que centellean como luciérnagas al ritmo de la música.
- Esto va a molar... - susurra Kyran emocionado mirando el espectacular escenario.
- So don't stop me noooow... DON'T stop me now - Cantan los dos, excitados. - 'Cause I'm having a good time, having a good time.
- I'm a shooting star leaping through the skyyyyy, like a tiger defying the laws of gravityyyy, I'm a racing car passing by like Lady Godiva, I'm gonna go go go there's no stopping meeeeee - Cloe canta y baila con su capa improvisada por toda la habitación oscurecida y sólo iluminada por las estrellas de destellos multicolores, inyectada de rock. - I'm burning through the sky, yeah, two hundred degrees that's why they call me Mr. Fahrenheeeiiit, I'm travelling at the speed of liiiiight, I wanna make a supersonic man out of youuuuuuu - señala a Kyran.
- Don't stop me now - canta Kyran - I'm having such a good time, I'm having a ball - canta Cloe - Don't stop me noooow - le sigue Kyran - If you wanna have a good time, just give me a call - Cloe se pone la mano derecha en la oreja a modo de teléfono. - Don't stop me now, 'cause I'm having a good time, don't stop me now, yes I'm having a good time, I don't wanna stop at aaaaaaaall, yeah.
- I'm a rocket ship on my way to Maaaaaars on a collision course, I am a satellite, I'm out of control - Kyran simula tocar una guitarra - I'm a sex machine ready to reload - Mira a Cloe con ojos pícaros. - Like an atom bomb about to oh oh oh oh oh explooooode! - Cantan ambos. - I'm burning through the sky, yeah, two hundred degrees that's why they call me Mr. Fahrenheeeit, I'm travelling at the speed of liiiight, I wanna make a supersonic woman of you - Kyran señala a Cloe.
Los dos se preparan, en medio de la sala, con un foco de luz sólo para ellos, hecho con magia. Con los coros de fondo.
- Don't stop me don't stop me don't stop me.
- HEY HEY HEY! - Cloe grita.
- Don't stop me don't stop me ooh ooh ooh!
- I LIKE IT! - Kyran mueve la capa con los dos brazos mientras mira a Cloe con expresión rockera y la lengua fuera.
- Don't stop me don't stop me.
- Have a good time good time - Cantan los dos juntos, asintiendo.
- Don't stop me don't stop me.
- OOOOOOHHHHHH! - Cloe y Kyran salen corriendo hace cualquier parte para sentir la adrenalina musical que les envenena el cerebro y todo el cuerpo. Y el sonido de la guitarra eléctrica lo recorre todo, haciéndoles bailar hasta el infinito y experimentando una excitación máxima.
- I don't wanna stop at AAAAAAAALL - Los dos se estiran en el suelo, exhaustos y casi afónicos. Cloe hace una mueca de cansancio.
- Da da da daaaa, buf, no puedo más. - Cloe cierra los ojos y respira a bocanadas.
- Te has pasado... - Kyran tose intentando recuperar el aliento.
- ¡Qué tío! - Exclama ella indignada con una sonrisa en los labios. Ambos están un rato en silencio, mientras sus respiraciones se acompasan y comienzan a notar el suelo frío. Cloe tapa a Kyran y a ella misma con la sábana. Se miran. Sonríen, se entienden perfectamente.
De pronto, Kyran recuerda una cosa y la cara se le ilumina.
- El baile de Navidad - susurra. - Es de aquí nada.
- Es verdad, ya ni me acordaba... Aunque - Hace una pausa interrogante. - ¿Tú crees que nos van a dejar ir? Por cómo estamos, digo. - Y su mirada se fija en las heridas de Kyran y en sus propios moratones.
- Ni idea, no sé..., ¡pero espero que sí! Tengo muchas ganas de ir. A ver qué banda traerán este año.
Se miran el uno al otro con intensidad, como si tuvieran algo en la punta de la lengua pero sin quererlo decir. Para cortar ese instante tenso, Cloe se levanta, se acicala el pelo, hace desaparecer el hechizo de oscuridad y se va a hacer las camas. La sala se ilumina por completo de luz solar.
- ¿Por qué no lo haces con la varita? - Le pregunta Kyran desde el suelo.
- Nah, estoy acostumbrada a hacerlo así. - Kyran se queda más fascinado aún...
- Te ayudo - y éste también se pone en pie, y le echa una mano con las mantas de las camas del fondo de la enfermería. - Voy a poner algo de música de fondo, ¿vale? - Le sonríe. Con un movimiento de varita, se pone de nuevo en funcionamiento y Nat King Cole comienza a cantar.
- You are mine... Haven't I told you so? You are mine, even the angels know...
- Ésta es preciosa - murmura Cloe mientras mete una sábana en los bajos de la cama. El sonido del jazz la ablanda por completo y se deja llevar por las dulces palabras del maestro.
- ¿Quieres bailar? - Kyran le tiende la mano, ligeramente sonrojado.
- Tonto - Cloe hace una bajada de párpados espectacular, mientras sonríe abiertamente. - Claro. - Deja lo que está haciendo y se colocan en el centro de la sala.
Kyran le coge la mano derecha y pasa su otra mano por la cintura de ella, Cloe pone su mano izquierda en el hombro del chico, se acercan más y comienzan a bailar lentamente.
Se observan silenciosamente, cara frente a cara, escudriñando en sus almas, reconociendo que son muy parecidos, sí, y que el destino ha hecho que se conozcan en una de las situaciones más extrañas de la vida, pero que, al fin y al cabo, saben que el tiempo no podrá borrar las interminables noches charlando hasta altas horas de la madrugada y tampoco las partidas de gobstones explosivos riendo como hienas bajo el sol de media tarde.
- Estás muy pálido... - Ella le acaricia su hombro izquierdo mientras van a paso ligero. - ¿Seguro que quieres hacerlo ahora? Aún hay tiempo de sobras y estoy segura que te dirá que sí. - Sonríe.
Él suspira con pesadez, tiene el estómago revuelto, lleno de sensaciones que no puede organizar, siente que le arde como nunca. Casi le marea.
- Es la primera vez que se lo pido a una chica, y encima es ella. Ella. - Traga saliva.
- Tranquilo, todo saldrá bien.
Sus pasos retumban en el pasillo del tercer piso.
- Es tan especial... Tal vez debería esperar, como dices tú. Todavía tiene para días allí. - El chico se detiene y la mira con cara suplicante. Se gira hacia la dirección opuesta. - No, no puedo. Se me secará la garganta, la voz se me irá y me quedaré delante de ella sin saber qué hacer, como un auténtico imbécil. No puedo. - Comienza a caminar hacia las escaleras. Ella le observa estupefacta y con la boca medio abierta. - Y además... Sí, seguro que alguien se lo habrá pedido ya, y no quiero hacer el paripé delante de ella, no, no... Y que no, me va a rechazar, me dirá lo típico "Somos amigos" - Éste pone voz de chica. - Sé que ella no siente lo mismo por mí que yo por ella, sé que no tengo ninguna oportunidad, y que
- ¡ERIK! ¡Basta! Que no le vas a pedir en matrimonio. - Tiene los ojos fuera de sus órbitas y las manos en las sienes, en señal de asombro supremo. - Sólo es ir al Baile con ella. - Lo dice muy lentamente, haciendo pausas entre las palabras. - Por Merlín... - Respira profundamente. Coge a Erik por el codo y lo redirige hacia la dirección a la que iban. - Ahora seguimos andando hasta la enfermería, abrimos la puerta, le decimos buenos días, te pones frente a ella y se lo pides, ¿vale?
- Ah
- No, nada de ai, me da mucha vergüenza. Que estás muy nenaza últimamente con este tema. No pasa nada, es Cloe. Y en el remoto caso que no fuera contigo, va a estar en el Gran Comedor como todo el mundo y estarás con ella.
- Yo
- Ya sé que todo este ritual tiene su significado. - Nelly le vuelve a interrumpir. - Lo sé. Pero tranquilízate, no es el fin del mundo. Sé... - Intenta buscar las palabras. - Sé que es muy emocionante que ahora hayáis estrechado lazos entre vosotros, aunque haya sido en esta situación tan horrible. Es genial que ahora seais más amigos y os vayáis conociendo, y descubriéndole más cosillas, irla a ver cada día, hacerle sonreír... Sé que todo eso es fantástico y es lo que más estabas deseando en este mundo, y que el baile de Navidad es el momento culminante para besarla o pedirle para salir... Pero en el caso de que ese momento no llegara, nadie te podrá negar esa fuerza de voluntad que tienes con ella, que has sido el chico que más ha querido y adorado a Cloe. Nadie te quitará ese puesto. - Le coge de la mano y le guiña un ojo. Erik, sin pensarlo, abraza a Nelly con fuerza.
- Gracias... - Se pone erguido de nuevo. - Vale, vamos a allá, con un par. - Y los dos se dirigen hacia el acto final.
Kyran y Cloe siguen bailando, dando vueltas por toda la habitación, cegados por la hipnótica melodía de jazz que mueve sus cuerpos, cercanos el uno del otro, aunque cada uno está a años luz de la enfermería; la música les empapa la mente de momentos románticos escenificados, remotos en sus cabezas, que sólo salen a la superfície cuando escuchan ese tipo de canciones, que les ablandan el corazón y les hacen soñar con noches bajo las estrellas al lado de la persona deseada y acercamientos lentos de labios, alargando el instante de placer, como en las películas muggle antiguas.
- Se te cae la baba, Cloe. - Kyran intenta contener la risa.
- ¿Y tú qué? Que no sé si pensar que es tu varita o es que estás muy contento de verme. - Alza la ceja. Se miran y rompen en carcajadas. Se separan. Cloe se tapa la boca con la mano y Kyran, muy sonrojado, le pega en la cabeza con la almohada más cercana.
- Ja, ja, ja, ja... ji, ji, ji... Cómo te has puesto... Aiiii... - Cloe se apoya sobre una de las camas mientras ríe.
Erik intenta abrir la puerta.
- Está cerrada por dentro. - De pronto, una sensación desagradable le invade el cerebro. - ¡¡¿¿Habrá pasado algo??!! - Coge el pomo de la puerta y lo fuerza para abrirla.
- Escucha... - Nelly acerca su oreja derecha a la puerta. - Están... escuchando música. Er... no creo que les pase nada grave. - Sonríe. - Veamos cómo Cloe ha cerrado la puerta. - Saca su varita del bolsillo interior de su túnica y comienza a probar hechizos.
- Cloe... ¿Qué tienes pensado ponerte para el Baile?
- ¡Alohomora! - grita Nelly por quinta vez, pero nada, no se abre.
- Usa bombarda - propone Erik.
- ¿Estás loco? ¿Quieres que Pomfrey nos destierre de por vida?
- No lo sé aún, pero supongo que un vestido largo, de palabra de honor... Son los que más me gustan. Tal vez de tonos amarillos, o a lo mejor, verde. El año pasado fui de azul.
- ¿Qué tal si probamos con llamarlos desde aquí fuera?
- ¿Qué tal si le meto un vociferador a Cloe por el culo para que abra esta MALDITA PUERTA? - A Nelly se le hincha la vena de la frente.
- ¿Y tú, Kyran?
- Yo me pondré mi chaqueta de destellos de fénix, como cada año. Me da suerte.
- ¡CLOE! ¡ABRE LA PUERTA! - Nelly comienza a rabiar, dándole golpes a la puerta con los puños.
- Tal vez haya puesto una contraseña...? - Erik hace que a Nelly se le ilumina la cara.
- ¿Suerte? ¿Acaso la utilizas de anzuelo para chicas?
- Piensa en algo, lo que más le gusta a Cloe. Se lo decimos a la puerta, o al picaporte... y se abrirá, hemos de suponer. - Adivina Erik.
- Vale, venga. Pensemos. - Nelly dice lo primero que se le viene por la cabeza. - Piano. - Nada. - Vainilla. Merodear. Erm... ¡chocolate! ¿No? Cotillear. Zumo de calabaza. El invierno. Hogsmeade. Zonko. Pociones. Herbología. Hufflepuff. Joder..., nada.
- Déjame a mí. - Erik se inclina delante del picaporte. - Las cocinas de Hogwarts. Magdalenas. Sala de los Menesteres. Biblioteca. Quidditch. Gobstones explosivos. Leer. Escoba. Lago. Argh, no sé... - Erik se desquicia.
- Veamos... Esa mente retorcida de Cloe, ¿qué habrá podido...? Cloe Julie Whilmshire.
- ¿Julie?
- Sí, es su segundo nombre. - Erik se queda alucinado. Nelly sigue concentrada. - Probemos nombres... Nelly. Erik. Thomas. Lukas. Annie. Josh. Liam. Adam. Tracy. ¿Kyran? ¡Clarice! - La cerradura se mueve ligeramente. - ¡Sí! ¡Soy un as! - Ésta sonríe dando palmaditas.
- Algo así. - Le responde él. - Estaba pensando, Cloe, que como ninguno de los
- ¡Clarice, tiene que ser algo de Clarice! - Le grita Nelly a Erik con urgencia. - Mmmm... argh, venga, piensa...
- Yo no sé mucho de su hermana... - Erik baja la cabeza en señal de impotencia.
- Vamos a ver, concentración... Ooommmmmm... - Nelly cierra los ojos y rebusca entre la historia de Cloe y Clarice.
- ... ninguno de los dos tiene aún
- Navidad del 2016. Hospital. Papá, mamá y Michael. Fiebre de dragón. Clarice tocando el piano. Pulsera con la nota musical.
- ... aún no tenemos pareja
Entonces Nelly cae de bruces, lo tiene. Tiene la contraseña. Mira a Erik y dice con firmeza.
- El libro de la selva.
La cerradura hace el clic distintivo de cuando está abierto, y en efecto, la puerta se abre y los dos empujan las pesadas puertas para entrar. Comienzan a ver a los dos pacientes charlando cerca de la cama de Cloe. Erik sonríe. Música romántica le da un toque gracioso a lo que está a punto de ocurrir.
- ¿Te gustaría ir al Baile conmigo? - Le pregunta Kyran a Cloe tendiéndole la mano.
Cloe le mira fijamente, hacia la mano y a él, y con emoción contenida, responde.
Erik y Nelly se han quedado petrificados ante la escena, esperando también una respuesta con el corazón en un puño. Él, que sea un no rotundo, y ella, que a Erik no le duela mucho.
- Sí. Mucho. - Cloe le coge la mano, y Kyran estira de ella y le da una vuelta, muy sonrientes los dos.
Erik palidece de pronto, se le resecan los ojos y el corazón se le estruja como si alguien tratara de exprimírselo como a un trozo de naranja.
Nadie te quitará ese puesto.
Ahora tiene la extraña sensación de que ya se lo han arrebatado.




